help, i have done it again. i've been here many times before. hurt myself again today, and the worst part is there's no one else to blame
se me fué todo al carajo, definitivamente, ya no hay salida...
¿Te quedarías conmigo?
¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.
Pues, eso es lo que hacemos. Peleamos. Tú me dices cuando soy un hijo de puta arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres 99% del tiempo. No me importa insultarte. Me lo devuelves al instante, y vuelves a cometer el mismo error.
Entonces, ¿qué?
Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo, porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo, cada día. ¿Harás algo por mí? ¿Por favor? Imagina tu vida. 30 años de hoy, 40 años de hoy, ¿cómo se ve? Si es ese tipo, pues, vete. Vete. Te perdí una vez, creo que lo podría hacer de nuevo si supiera que es lo que realmente quieres. Pero no tomes el camino más fácil.
¿Cuál? No hay manera fácil, no importa lo que haga, alguien se lastima.
Deja de pensar en lo que quiere todo mundo. Deja de pensar en lo que quiero yo, en lo que quiere él, o lo que quieren tus padres. ¿Qué quieres tú? ¿¡Qué quieres tú!?
No es tan sencillo.
¿Qué quieres?
No es tan...
Carajo, ¿qué quieres?
Tengo que irme.
He aprendido que nadie es perfecto hasta que no te enamoras.
He aprendido que la vida es dura pero yo lo soy más.
He aprendido que las oportunidades no se pierden nunca, las que tu dejas marchar las aprovecha otro.
He aprendido que cuando siembras rencor y amargura la felicidad se va a otra parte.
He aprendido que necesitaría usar siempre palabras buenas porque mañana quizás se tienen que tragar.
He aprendido que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.
He aprendido que no puedo elegir como me siento pero siempre puedo hacer algo.
He aprendido que todos quieren vivir en la cima de la montaña, pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.
Y no era que esta vez te sentías sola, estabas sola. Y mirabas a tu alrededor y no veías más que el celeste cielo rodeándote entre las nubes. Y sentías completamente descubierta al mundo, al peligro. A la oscuridad, al desamor. A la tristeza. Estabas sola. Y las nubes que te rodeaban estaban empeñadas en robarte los sueños. Y el viento estaba dispuesto a romper tus ideales. Y vos que pensabas que el cielo era el lugar más celestial, no sentías más que flotar en el infierno. Y eso te atemorizaba, te daba miedo. Y sentiste a la oscuridad avanzar hacía vos y cerraste los ojos porque no querías verte envuelta en los brazos de la infelicidad. Y ahí fue cuándo entonces... Cuándo entonces viste la luz. Estaba parado frente a vos, con el cielo en los ojos y la felicidad en su risa. Con la vida en su mirar. Y abriste los ojos por la sorpresa en un dejo de estupidez. Y de nuevo la oscuridad. Y los volviste a cerrar. Y la luz, el cielo otra vez. Tú cielo otra vez. Y las nubes cálidas abrazaban a tus sueños, y el viento arrullaba dulcemente a tus sentimientos. Y él abrazaba calidamente tu cintura. No sabías si estabas en el cielo, pero te sentiste en él. Y cómo tu humanidad superaba con creces a tu celestialidad, volviste a abrir los ojos para cerciorarte de todo. Y la oscuridad estaba, siempre presente en aquel exterior de la vida dónde todo era una lucha contaste, dónde siempre sangraba tu corazón. Y cerraste los ojos, y lo viste otra vez dispuesto a protegerte entre tus brazos y viste a las nubes tan cálidas y al viento tan suave. Y por fin comprendiste todo. Sí, no estabas en el cielo porque tus ojos estaban abiertos y se apegaron a aquella realidad infernal que era el mundo real. Y los cerraste y descubriste que se puede no estar en el cielo, pero si sentirse en él. En el cielo que veías en su mirar.