
See you in hell

jodida
ella..

Cambie un par de cosas del blog, incluso el nombre, pensaba en poner el mismo que el titulo, pero iba a quedar todo igual y no me gusta, hacia tiempo quería cambiarlo asi que espero les guste. Gracias a todos los que comentan, aprecio mucho sus palabras!
Me hace sentir horrible. Me hace sentir miserable, inútil, pero por sobre todo frágil; frágil ante las personas, acciones, mi vida, todo. Hacerte creer que no servís para nada, que no podes controlarte y la inutilidad cotidiana que te recuerdan. Yo no quiero esto. Yo no quise jamás esto. ¿Pero qué puedo hacer ahora? Nada. Nunca voy a volver a ser la misma.
Intento justificar lo que hago sólo para probar lo contrario a lo que realmente soy, pero al fin y al cabo no lo consigo. Actos de fragilidad, de vulnerabilidad, y no puedo engañarme porque así soy, pero no puedo parar, sin tener ni un poco de control sobre mí misma.
Si me detengo y veo hacia atrás, veo el mundo, no sé si perfecto, pero era un mundo en el que yo me sentía que pertenecía. Un mundo donde había tristezas pero eran más las alegrías, y no había enemigos que importaran demasiado. Entre ese mundo y el actual, hay una gran diferencia. En el mundo en el que estoy ahora es… tan diferente, donde las lágrimas son cosas de todos los días, donde se busca la felicidad y ayuda… pero, simplemente, no puedo, no consigo nada, y a veces ya siento que no la necesito.
¿Si me preguntan qué mundo prefiero? Esa no es pregunta. Quiero mi vida de vuelta. Quiero mis sueños, mis amistades, mis sonrisas de vuelta. Esto ya no es gracioso, esto ya no es un juego donde tiras un par de dados y logras terminar con él. Esto es una pesadilla de la que no podes despertar, un infierno en el que no salvas de quemarte con las llamas de los recuerdos y preocupaciones. Donde tu propio cuerpo te juega en contra y, como tu mente, buscan destruirte. Esto es una guerra donde sólo estás vos, sola, sin tener con qué defenderte ni con qué destruirte. Pero tu cuerpo y tu mente, lo tienen todo. Y ahí es cuando miras a los costados, y ves que no podes escapar; que todo lo que te prometía ser color de rosa no es más que un puro, oscuro y horrible negro, que no tenes armas para defenderte ante tus oponentes, y, antes de empezar la batalla, ya estás perdida.
Volvió ese sentimiento que me hace estremecer, que me hace sentir viva, o quizás no tanto. Es tan poderoso que tanto como me aviva también puede destruirme con facilidad. Me siento tan vulnerable frente a él, que a veces sólo puedo llorar por la indiferencia que me hace sentir. Espero oportunidades, todo el tiempo; dicen que hay que salir a buscarlas, pero no tengo resultados fructíferos que lo prueben. A veces nunca llegan, y eso es lo que más duele además del rechazo. Porque ser rechazado definitivamente duele, pero que nunca te lo digan, eso duele más. Así que voy a permanecer quieta , esperando a que las verdaderas oportunidades llegen a mi, no voy a ir a buscarlas más. Llega un momento en que soy inmutable y no siento nada. Sólo un vacío que aumenta con el correr del tiempo. Pueden pasarme cosas buenas, pero las malas pueden más. Pueden hacerte una herida que nunca va a sanar, o dejarte una cicatriz que permanecerá por el resto de tus dias en tu piel.
