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la confianza sólo se pierde una vez


¿Porqué es tan difícil confiar en alguien? Hace mucho tiempo me pregunto eso, y no creo encontrar la respuesta. Siempre me costó confiar en la gente, pero si confío, lo hago de verdad. Y no espero decepciones de esa persona, no quiero arrepentirme de haber confiado. No sé que se supone que tenga que hacer cada vez que me decepcionan, pero la confianza es lo primero que se pierde. Es como empezar de cero, todo otra vez. Cuando pienso realmente lo que pasó, es muy difícil confiar otra vez. Todo lo que di para que funcionara, todo lo que creí necesario dejar u obtener para que todo salga bien, todo absolutamente todo lo creo completamente inútil, porque el otro no hace lo mismo y soy la única que pretende mantener a flote la relación. Cada vez que lo veo, pienso tantas cosas, tantos sentimientos se te cruzan por la cabeza, tantos momentos que te ayudaron a crecer, y lo más importante que comparten que es el amor que se tienen, y el único que los mantiene juntos. Va a ser difícil creerte ahora. Va a ser difícil saber si es verdad cada cosa que digas. Va a ser difícil verte a los ojos y no pensar las cosas que pasaron. Va a ser difícil todo a partir de ahora. Creí que nunca nos iba a pasar, pero acá estoy, cuestionando la confianza que te voy a tener, porque ahora honestamente no se si la tengo. De esto no se sale, no hay vuelta atrás, no va a haber próxima vez si vuelve a pasar, lo sabes. Pero a pesar de todo esto, te amo y te amo cada día un poco más. Pensa dos veces antes de herir al otro, pensa dos veces antes de hablar. Va a ser difícil pero el último intento lo doy porque te amo y porque creo que todo puede mejorar, no se acaban 5 meses así como así, y no voy a dejar que eso pase.

ya vendrán los buenos tiempos




Escucho el tic tac del reloj. Estoy echada aquí, en una habitación oscura. Me pregunto dónde estás esta noche, aunque espero que no se acabe. Hasta ahora siempre podía arreglármelas yo sola, realmente nunca me preocupé por eso. Hasta que te conocí, y ahora, me hiela hasta los huesos.
Comenzaba una discusión entre ellos, él insistía, ella se negaba, intentaban ponerse de acuerdo, pero no llegaban a ningún lado de ese modo. Él estaba apoyado contra la pared, mirándola, amándola. Ella, dispuesta a no pelear más y dejar la discusión en el pasado, lo abrazó. No iba a soltarlo por nada del mundo, ni esa tonta pelea iba a detenerlos, él es su mundo, su razón. Ella lo contemplaba, él le devolvía la mirada, diciéndole lo hermosa que era. Son muy felices juntos, basta el uno con el otro para que todo esté en su lugar, nada les importa mas que estar juntos.
Ella finalmente era feliz, su vida era tan oscura sin él, todo era soledad. Pero él llegó a su vida para hacerla feliz. 7 meses encargándose de ella, tratando de hacerla sentir linda, querida, respetada. Para ella nada era suficiente pero él se acercaba mucho, era lo único que necesitaba en su vida, tardó en darse cuenta, pero unieron sus vidas para siempre aquel sábado.
Ella debía irse. Le dio un beso en la boca, tierno e intenso, que no olvidara hasta la próxima vez que se volvieran a ver para recordarselo. Con un te amo y ojos llorosos ella se alejaba y, él, no dejaba de mirarla, preocupado por lo que pudiera pasar cuando ella llegara a su casa. Ella, se sentó para un viaje más comodo, y sintió su bolsillo vibrar, pero no sacó su celular. Lo dejó ahí, no quería saber nada, no estaba lista para algún reclamo de él ni nada de eso. Miró por la ventana todo el viaje. Estaba muy triste. Lo necesitaba, necesitaba abrazarlo, sentirlo cerca. Se sentía sola, desprotegida, y por sobre todo, con miedo. Miedo a perderlo, con él se iba su vida, perdería todo. Sin él a ella ya nada le importa, sólo lo quiere a él, nadie más podría reemplazar su lugar. Miedo, la peor sensación que ella podría sentir, la que más vulnerable la hace, esa sensación que en ese momento la amenazaba con volverse una realidad irremediable, miedo a no tenerlo más, miedo a no sentirse más amada por el único hombre que le importa en el mundo, miedo a no poder besarlo ni abrazarlo más, miedo a perder la razón por la que ella quiere seguir respirando cada mañana, miedo a que sus ganas de seguir viviendo se fueran con él. Contuvo las lágrimas todo el viaje, y cerca de su casa, tuvo el valor de por fin, sacar el celular de su bolsillo y ver la realidad que prontamente iba a golpearla en la cara, derrumbando toda ilusión. Pero la sorpresa venía y no era algo negativo, sorprendiéndola una vez más. Ella, comenzó a leer aquel mensaje en el celular.
Él en ese mensaje le decía todo lo que sentía por ella, cómo cambió su vida cuando la conoció, lo feliz que era con ella y la tristeza con la que iba a tener que vivir si la perdía. Ambos llorando, él escribiendo el mensaje y ella leyéndolo, por fin sintieron que se pertenecían definitivamente el uno al otro, que jamás iban a permitir que nada los separase. Por fin, ella comenzó a llorar, pero por primera vez esas lágrimas no eran por tristeza, era la felicidad misma en sus ojos, resbalando por sus mejillas. Él lo logro, él cambió su vida. Él la hizo feliz.
Lo que no sorprende, o tal vez sí, es que ella, soy yo.

"Dicen que las personas vienen a nuestra vida por una razón, brindándonos algo que debemos aprender y llevar a otras personas que también lo necesiten."

No creo en las casualidades, mucho menos en el destino,
no se como paso, ni porque,
para que llegaras a mi vida y me dieras tanto,
para que seas lo suficientemente en mi vida
como para que siga acá por vos,
por salvarme de tantas,
por detenerme cuando yo no sé cuando hay que frenar,
por hacerme sentir una persona que vale
y que tengo muchas cosas por las que seguir,
por hacerme entrar en razón cuando no estoy en mis mejores momentos,
cuando quiero acabar con todo vos me das una razón para seguir,
y eso sos vos.
Quiero tener ganas de vivir, ya perdí muchas cosas, quiero sonreír de vuelta, abrazar con ganas. Quiero estar con mi novio y no soltarlo nunca, decirle que es lo unico que me mantiene en pie, que nunca me deje, que lo amo con el alma. Quiero irme a la mierda y romper todo, olvidarme de muchas cosas, recuerdos, problemas, personas. Quiero dormirme y nunca despertar. Quiero encontrar mi camino, el correcto, el que me lleve a algún lado donde haya felicidad. Quiero dejar de preocuparme por mí. Quiero verme al espejo y gustarme al menos un poco. Quiero ser la de antes. Quiero dejar de aparentar estar bien. Quiero preocuparle, serle al menos un poco importante a alguien. Quiero sentirme querida, porque a pesar de tener a algunas personas cerca, a veces me siento sola, sin nadie, como si se fueran y me dejaran sola conmigo misma, mi peor enemigo... Quiero sentirme a salvo. Quiero dejar de ser tan suicida la mayor parte del tiempo. Quiero valorar la vida que tengo y no tratar de quitármela cuando se presenta la ocasión. Quiero sentir al menos un poco cerca lo que es la felicidad, sentirme plena y realizada.
Esa es una parte, esos son sueños a largo plazo, las cosas que siento cuando estoy sola, con mi verdadero yo...
Me odio, no me soporto. Evito a las personas, evito tener sentimientos, y si los tengo trato de no mostrarlos, de no hacerlos más grandes e intensos. No me gusta dañar a la gente, no me gusta que me dañen a mí. Pero yo sí me daño a mí misma, si sufro es sólo porque yo lo decido, o por consecuencias que yo causé. No me respeto ni un poco y juego hasta el límite. No me gusta que la gente me observe de lejos mientras yo me derrumbo, así que me huyo en mí misma donde sólo yo permito o prohíbo el dolor. Yo controlo mi vida. Mi mente. Mi cuerpo. Mejor no hablar de ellos. Esto es mi mundo. No es para nada feliz, no intentes entrar en él, jamás voy a permitírtelo. Puedo advertirte de que conocerme no va a ser lo mejor que te pasó. No soy ninguna asesina, para nada. Si me ves de lejos, vas a ver a una adolescente que sufre, que intenta ponerle un poco de onda a la vida pero no lo logra. Que intenta hacer muecas felices pero por dentro desea morir. Vos, seguro sos uno más del montón y decís "¡ay nena, cambiá esa cara, sonreí un poco!" (no te mando a la mierda porque no tengo ganas de hacer sentir mal a nadie, si no hago nada de lo que me pedís es porque ya lo intenté y me rendí, además de que si lo hago, no va a ser un hecho trascendental en tu vida) o me vas a preguntar "¿qué te pasa?" (a lo que obviamente voy a decir NADA, porque no voy a explicarte mi existencia y mucho menos que te vaya a importar. Tengo 4 mejores amigas. Son las únicas que saben todo (en realidad, un par saben todo) pero sí saben entenderme, y respetarme cuando estoy mal. No siempre me brindan una mano pero siempre pueden hacer algo. Ni hablar de mi novio. No puedo creer que con 15 años haya conocido al hombre de mi vida, al que sabe escucharme y entenderme, el único al que amo y por quien respiro todos los días y tengo ganas de hacerlo cada mañana, él sabe lo que soy realmente y es lo único que quiero en este mundo, el sí entro en mi vida, y vale aclarar que no se lo permití, pero logró entrar y cambió mi vida por completo. Gracias por tanto, no tengo palabras.
Esto soy yo. Esto es lo que oculto, y millones de sentimientos más que nunca van a salir a la luz, que se van a esconder bajo una cara triste, o en una chica que sonríe intentando ser feliz cada día.

Me hace sentir horrible. Me hace sentir miserable, inútil, pero por sobre todo frágil; frágil ante las personas, acciones, mi vida, todo. Hacerte creer que no servís para nada, que no podes controlarte y la inutilidad cotidiana que te recuerdan. Yo no quiero esto. Yo no quise jamás esto. ¿Pero qué puedo hacer ahora? Nada. Nunca voy a volver a ser la misma.

Intento justificar lo que hago sólo para probar lo contrario a lo que realmente soy, pero al fin y al cabo no lo consigo. Actos de fragilidad, de vulnerabilidad, y no puedo engañarme porque así soy, pero no puedo parar, sin tener ni un poco de control sobre mí misma.

Si me detengo y veo hacia atrás, veo el mundo, no sé si perfecto, pero era un mundo en el que yo me sentía que pertenecía. Un mundo donde había tristezas pero eran más las alegrías, y no había enemigos que importaran demasiado. Entre ese mundo y el actual, hay una gran diferencia. En el mundo en el que estoy ahora es… tan diferente, donde las lágrimas son cosas de todos los días, donde se busca la felicidad y ayuda… pero, simplemente, no puedo, no consigo nada, y a veces ya siento que no la necesito.

¿Si me preguntan qué mundo prefiero? Esa no es pregunta. Quiero mi vida de vuelta. Quiero mis sueños, mis amistades, mis sonrisas de vuelta. Esto ya no es gracioso, esto ya no es un juego donde tiras un par de dados y logras terminar con él. Esto es una pesadilla de la que no podes despertar, un infierno en el que no salvas de quemarte con las llamas de los recuerdos y preocupaciones. Donde tu propio cuerpo te juega en contra y, como tu mente, buscan destruirte. Esto es una guerra donde sólo estás vos, sola, sin tener con qué defenderte ni con qué destruirte. Pero tu cuerpo y tu mente, lo tienen todo. Y ahí es cuando miras a los costados, y ves que no podes escapar; que todo lo que te prometía ser color de rosa no es más que un puro, oscuro y horrible negro, que no tenes armas para defenderte ante tus oponentes, y, antes de empezar la batalla, ya estás perdida.

“…We're not perfect, any of us. We make mistakes, we screw up, but then we forgive and move forward. Love is fragile, and we're not always it's best caretakers. Even the best of us make mistakes; we just muddle through, and do the best we can to hope this fragile thing survive by all odds…”

the last song

Tan aterrador, que te hace callar
tan conmovedor, que te hace llorar

si alguien va a partir, alguien va a llegar
quiero despedir, saber celebrar
la muerte será vida vencida,
o tal vez, vida nueva...
Quita mi foto de la pared, aunque no cantara para ti. Por que todo lo que ha quedado se ha ido y no hay nada para que lo pruebes. Mira lo que has hecho, has puesto en ridículo a todo el mundo.. Parecia divertido hasta que perdiste lo que habías ganado.

¿Miedo a perderte? Si yo ya te perdí…

Yo no quería escuchar lo que tú estabas diciendo, pensé que sabía todo lo necesitaba saber, no me di cuenta de que en algún lugar dentro de mí, yo sabía que tú tenías razón. Pero no pude decir nada. Yo puedo cuidarme a mí misma, sí, tú me enseñaste bien. Nosotros siempre estamos en desacuerdo en cuál es el mejor camino para llegar al lugar al que vamos desde aquí, pero realmente puedo confiar en ti, y darte distancia para que tomes tus decisiones sin ningún temor. Estaré agradecido todo el tiempo, tú abriste mis ojos. Aprendí de ti que yo no me derrumbo, aprendí que la fuerza es algo que tú eliges. Todas las razones para seguir creyendo; Esto no es una pregunta, es una lección, que aprendí de tí. Tú me enseñaste a encontrarme en mí misma y te agradezco por eso, tú me salvaste, tú me hiciste y puedo decir que lo aprendí de tí.

Ya no bastan los llantos. Ya no bastan las disculpas. Los recuerdos no son suficientes para el perdón. Nada vivido va a servir para recuperar lo perdido. Nada de lo que se dijo puede reemplazar a lo hecho. Nada de lo que dije te hará volver. Nada de lo que intento va a volver el tiempo atrás. Llegó el punto de que la ignorancia es nuestra compañera. Porque ni el llanto más profundo ni las palabras eternas pueden hacer esos recuerdos regresar. Ya nada va a ser igual. Bajé mis brazos y finalmente me di por vencida. Dí todo de mí pero nada es suficiente, hice todo lo que tenia a mi alcance pero tampoco es suficiente. Y cuando creía todo perfecto, todo en su lugar... Ahí es cuando sucede lo más trágico, la traición, la falsedad, que están a flor de piel.

Acá hay un problema y todos lo notamos y somos parte de eso, pero nos hacemos los ciegos y hacemos de cuenta que no pasa nada. Pero detrás de todo eso que se oculta, está la verdad que es ignorada por todos. La única verdad que nadie sabe, o nadie cree saber. Pero yo no puedo pretender que no veo mi realidad. Mi pésima realidad. Veo a la gente llorar, a la gente sufrir, a la gente gritar, a la gente pidiendo ayuda; pero nada es suficiente, ni el grito más ensordecedor puede salvarnos de esto. Confias hasta el último momento, hasta que la realidad te golpea en la cara. Confias hasta el último momento, hasta que la fantasía se hace realidad, peor que un golpe. A veces es mejor perder que encontrar, perder que ganar… La gente vive en una especie de burbuja, pero vos y yo afuera. Enfrentando la realidad... intentando vencerla, cuando sabemos que no se puede. Mis pensamientos son los únicos testigos de todo lo que (me) pasa, pero es lo que vos no podes descifrar.

Quise pensar que no me importa más. Quise ignorar mi propio llanto. Quise creer que es fácil controlar mi sufrimiento en otros brazos. Y es que seria capaz de apagar el sol, para enseñarte que no hay vida sin tu amor. Y duele perderte, y sé que soy culpable de mi suerte, te sueño en este gris atardecer. Se nubla el cielo vacio de tu fuego y es tu ausencia que lenta llueve dentro de mi corazón. Quise olvidar que tu eres mi verdad. Quise olvidar mis sentimientos. Porque hasta ahora me doy cuenta de mi error, arrepentida estoy perdiendo la razón.