hello. i'm useless

Cambie un par de cosas del blog, incluso el nombre, pensaba en poner el mismo que el titulo, pero iba a quedar todo igual y no me gusta, hacia tiempo quería cambiarlo asi que espero les guste. Gracias a todos los que comentan, aprecio mucho sus palabras!
El dolor comienza, mientras la música termina, y yo me quedo aquí, con más de lo que puedo soportar. Si tú me levantas, sólo déjame pasar esta noche, yo sé que descansaré mañana y seré lo suficientemente fuerte para intentar. Cuando el cielo se despeje, y todo esté dicho y hecho, me daré cuenta que todos necesitamos a alguien. Así que cuando me veas estrellándome y no haya dónde caer, ¿me levantarás aún más alto para elevarme por sobre todo esto? Si tú me levantas, sólo déjame pasar esta noche.
No me importa, aún no me importa en absoluto.
Es como uno de esos malos sueños, cuando no puedes despertar.
Es como si hubieses renunciado, que tuviste suficiente.
Pero yo quiero más, no, no pararé,
porque solo sé que tú volverás ¿Bien?
No te creo, cuando dices que no volverás otra vez,
no te recordaré que dijiste que no nos apartaríamos.
No, no te creo cuando dices que ya no me necesitarás,
así que no pretendas que no me amas en absoluto.
De que sirve lo que me rodea, aunque tenga todo siento un vacio sin ti, de que me sirve el aire que respiro aunque sobrevivo siento que me ahogo sin ti, hoy solo tengo tiempo y mi soledad para recordar. Solo me quedan fuerzas para soñar que tu volverás, por que todo me falta, no me alcanzan las ganas de vivir, aunque todo lo intento yo no entiendo por que no estas aquí. Aunque nada es eterno o perfecto, tu lo eres para mi, te necesito por que sin ti no se vivir. de que me sirve ver un nuevo día, si no hay alegría, solo quedan ganas de huir. De que me sirve el reflejo de la luna y tener una fortuna si el amor se ha ido de aquí. Hoy solo tengo tiempo y mi soledad para recordar, solo me quedan fuerzas para soñar que tu volverás.
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Y no era que esta vez te sentías sola, estabas sola. Y mirabas a tu alrededor y no veías más que el celeste cielo rodeándote entre las nubes. Y sentías completamente descubierta al mundo, al peligro. A la oscuridad, al desamor. A la tristeza. Estabas sola. Y las nubes que te rodeaban estaban empeñadas en robarte los sueños. Y el viento estaba dispuesto a romper tus ideales. Y vos que pensabas que el cielo era el lugar más celestial, no sentías más que flotar en el infierno. Y eso te atemorizaba, te daba miedo. Y sentiste a la oscuridad avanzar hacía vos y cerraste los ojos porque no querías verte envuelta en los brazos de la infelicidad. Y ahí fue cuándo entonces... Cuándo entonces viste la luz. Estaba parado frente a vos, con el cielo en los ojos y la felicidad en su risa. Con la vida en su mirar. Y abriste los ojos por la sorpresa en un dejo de estupidez. Y de nuevo la oscuridad. Y los volviste a cerrar. Y la luz, el cielo otra vez. Tú cielo otra vez. Y las nubes cálidas abrazaban a tus sueños, y el viento arrullaba dulcemente a tus sentimientos. Y él abrazaba calidamente tu cintura. No sabías si estabas en el cielo, pero te sentiste en él. Y cómo tu humanidad superaba con creces a tu celestialidad, volviste a abrir los ojos para cerciorarte de todo. Y la oscuridad estaba, siempre presente en aquel exterior de la vida dónde todo era una lucha contaste, dónde siempre sangraba tu corazón. Y cerraste los ojos, y lo viste otra vez dispuesto a protegerte entre tus brazos y viste a las nubes tan cálidas y al viento tan suave. Y por fin comprendiste todo. Sí, no estabas en el cielo porque tus ojos estaban abiertos y se apegaron a aquella realidad infernal que era el mundo real. Y los cerraste y descubriste que se puede no estar en el cielo, pero si sentirse en él. En el cielo que veías en su mirar.
